My painting is an exploration of light.
I create atmospheres where forms blend into space, dissolving in the play of light and shadow. I’m interested in suggesting rather than showing, in leaving room for imagination, and in how figures sometimes become part of that atmosphere.
Even though I often paint spontaneously, I’m very meticulous. I can make dozens of experiments until I find the exact nuance or effect I want. Improvisation is part of my process, but I never let it take over completely—I stay attentive to what the painting itself is asking for.
My work brings together contemporary abstraction and European painting traditions, from the Baroque to Expressionism. My style is personal and intuitive. I admire the drama of the Baroque, the expressive distortion of Mannerism, and, above all, the emotional power of the great masters.
I usually paint on canvas or wooden panels, mainly with oils and acrylics, but I also enjoy using inks, pastels, markers, or crayons. Whenever I can, I reuse and recycle frames and stretchers that are given to me or that I find in the street.
I believe art has the power to create dialogue between cultures and generations. For me, each painting is not just an artwork, but also an opportunity to grow, to connect, and—perhaps in some way—to make the world a better place.
Mi pintura es una exploración de la luz.
Creo atmósferas donde las formas se funden con el espacio, disolviéndose en el juego de luces y sombras. Me interesa más sugerir que mostrar, dejar espacio a la imaginación, y cómo las figuras a veces se integran en esa atmósfera.
Aunque a menudo pinto de manera espontánea, soy muy meticulosa. Puedo realizar decenas de experimentos hasta encontrar el matiz o el efecto exacto que busco. La improvisación forma parte de mi proceso, pero nunca dejo que lo domine por completo: permanezco atenta a lo que la propia pintura me pide.
Mi obra une la abstracción contemporánea con tradiciones pictóricas europeas, desde el Barroco hasta el Expresionismo. Mi estilo es personal e intuitivo. Admiro el dramatismo del Barroco, la distorsión expresiva del Manierismo y, sobre todo, la fuerza emocional de los grandes maestros.
Suelo trabajar sobre lienzo o tabla, principalmente con óleo y acrílico, aunque también disfruto utilizando tintas, pasteles, rotuladores o ceras. Siempre que puedo, reutilizo y reciclo marcos y bastidores que me regalan o que encuentro en la calle.
Creo firmemente que el arte tiene el poder de generar diálogo entre culturas y generaciones. Para mí, cada pintura no es solo una obra de arte, sino también una oportunidad para crecer, conectar y, quizás de alguna manera, contribuir a hacer del mundo un lugar mejor.